El progresivo envejecimiento de la población ha incrementado significativamente la preocupación por las enfermedades neurodegenerativas. El fuerte aumento experimentando por la incidencia de este tipo de patologías en la población adulta mayor son, sin duda, una realidad a la que se enfrenta la sociedad del futuro.
Así mismo, la necesidad de promocionar hábitos de vida saludables entre las personas mayores con el fin de incrementar la calidad de vida de los mismos es objetivo prioritario, en los países occidentales, de todas las instituciones públicas, así como de numerosas organizaciones privadas. La mejora y aumento cobertura médica, la creación de centros socio-asistenciales para mayores, el desarrollo de metodologías de intervención específica cada vez más específicas y beneficiosas, son algunas de las respuestas creadas hasta el momento por nuestra sociedad.
Dentro de este último grupo, día a día, van ganando peso los protocolos de actividad física regular para mayores, en los que se incluyen propuestas alternativas según el perfil de dependencia o grado de patología detectado en el mayor. Debemos de tener en cuenta que, entre la población mayor y sobre todo en aquellos mayores con deterioro cognitivo, existen grandes diferencias individuales en sus funciones cognitivas y físicas.
Ciñéndonos a lo que nos concierne, sabemos que aunque muchos son capaces de realizar con bastante normalidad las tareas de la vida cotidiana, también sabemos que existen numerosas personas que no pueden valerse por sí mismas. Esto acrecienta la necesidad de que este sector de la población sea estudiada con la finalidad de encontrar soluciones para aquellos que tienen comprometida, total o parcialmente, la independencia y su autonomía. Estas situaciones, habitualmente se encuentran estrechamente relacionadas con el deterioro de las capacidades funcionales de estos sujetos.
OBJETIVO GENERAL:
El objetivo general de este proyecto es mejorar y/o amortiguar el posible deterioro de las funciones cognitivas y motrices de adultos mayores con déficit cognitivos mediante el desarrollo y aplicación de un programa de intervención específico sustentado en la actividad física. Este tipo de estrategias mejorarían, mediante la creación de hábitos de vida saludable, la calidad de vida de estas personas y, por otro lado, se intentaría abordar la mejora de sus habilidades sociales, afectivas y cognitivas.